Conspiración

Los misterios de Selene

ObjetoCoordenadas Google Earth: Latitud: 17°42’22.78″S   Longitud: 85°0’28.39″E

El 20 de julio de 1969, la misión Apolo 11 de la NASA logró tras un viaje de 109 horas alunizar en el llamado Mar de la Tranquilidad. Un hito en la historia del hombre. A esta le siguieron las misiones de los Apolo 12, 13, 14, 15, 16 y 17. Esta última se realizó en diciembre de 1972.

En el año 1973, se cancelaron tres misiones más, las Apolo 18, 19 y 20. Se adujeron razones económicas y se retiró la financiación. Sin embargo, para muchos investigadores este abandono del proyecto Apolo no está justificado. Su desarrollo, lo más oneroso del proyecto, ya había concluido. La inversión debía haberse rentabilizado con nuevas misiones pero el programa se anuló desaprovechando el enorme potencial tecnológico y humano que los primeros viajes habían proporcionado. Estados Unidos hubiera podido asumir – a pesar de que la coyuntura económica no era propicia – el coste de los lanzamientos.

Entonces ¿Por qué no se ha vuelto a enviar una misión tripulada? Es una pregunta que ha generado mucha controversia. Una de las hipótesis que se barajan propone como respuesta la trascendencia de lo que lo que allí se descubrió: evidencias de una civilización.

Estas afirmaciones no son gratuitas. Se apoyan en declaraciones realizadas por prestigiosos científicos a lo largo de la historia y de militares, astronautas y ex trabajadores de la NASA ya en tiempos recientes. En ambos casos provienen de personas de reconocido prestigio y cualificación. Remontándonos en el tiempo encontramos las primeras informaciones al respecto.

William Herschel, astrónomo miembro entre otras de la Real Sociedad de Ciencias inglesa, descubridor del planeta Urano, de 2 de sus lunas y de otros 2.514 objetos celestes del espacio profundo, afirmó que durante el eclipse lunar de 1783 avistó luces extrañas y brillantes sobre la luna, luces que volvió a ver en 1787 y en 3 ocasiones más durante el año 1821.

Antonio de Ulloa, astrónomo español que participó en una expedición internacional que tenía como finalidad determinar las dimensiones de la Tierra, declaró haber observado durante el eclipse lunar del 24 de junio de 1778 un punto brillante sobre la superficie de la luna, una especie de agujero que dejaba pasar la luz del sol.

Johan Schröter, reputado astrónomo alemán descubridor de la granulación solar, autor de dos volúmenes sobre la topografía lunar, durante años referencia en esta materia, informó en 1788 a la comunidad científica del avistamiento de una potente luz entre los picos de los Montes Alpes, una cadena montañosa de la luna.

El francés Étienne Léopold Trouvelot fue ilustrador y astrónomo aficionado, trabajó con un telescopio en el Observatorio Naval de EEUU. Produjo más de 7.000 ilustraciones astronómicas y publicó 50 artículos científicos. En 1882 trabajó en el Observatorio de Meudon, en Paris, desde donde en febrero de 1877 declaró haber divisado  una luz en el cráter Eudoxo. Esta luz brilló durante 15 minutos y después desapareció.

En Inglaterra, año 1879, la Royal Astronomical Society solicitó a sus miembros  información sobre cualquier tipo de anomalías que  pudieran observar sobre la superficie lunar. El resultado de esta sorprendente petición desbordó todas las previsiones: más de 2 millones de informes recibidos en la sede de la sociedad durante los dos años que siguieron. En ellos abundaban las historias sobre luces que se desplazaban en el interior de los cráteres.

Con el tiempo esta luces han sido denominadas por la ciencia «Transient Lunar Phenomena» (TLP). Estos fenómenos lunares transitorios aún no han sido explicados convincentemente.

Frank Borman, James Lowell y William Anders (Apolo 8), Buzz Aldrin y Michael Collins (Apolo 11), Edgar Mitchell (Apolo 14), Ronald Evans (Apolo 17), Gordon Cooper (Gemini 5), y otros astronautas de la NASA, han declarado en unos casos haber sido seguidos por objetos no terrestres en sus misiones y en otros haber observado ruinas de edificios en la luna.

 

Coordenadas Google Earth: Latitud: 22°51'42.44"N Longitud: 26°46'55.09"O
Coordenadas Google Earth: Latitud: 22°51’42.44″N Longitud: 26°46’55.09″O

 

En el transcurso de la misión Apolo 11, numerosos astrónomos aficionados estadounidenses comunicaron con la NASA informando de que en las proximidades del cráter Aristarco  se estaba visualizando una potente luz.

Casualmente, en el 40 aniversario del primer alunizaje, NASA confirmó la pérdida definitiva de las grabaciones originales de la misión Apolo 11.

Ken Johnston, ex director del Laboratorio de Recepción Lunar en el Centro Espacial Johnson, reveló haber visto fotos de estructuras artificiales en la luna. Donna Hare, reconocida con el “Apolo Achievement Award” de la NASA,  que trabajó durante 15 años como ilustradora y técnico especialista de diapositiva fotográfica, declaró haber manipulado fotos para hacer desaparecer anomalías comprometedoras.

 

Coordenadas Google Earth: Latitud: 23° 4'57.30"N Longitud: 24°48'34.77"O
Coordenadas Google Earth: Latitud: 23° 4’57.30″N Longitud: 24°48’34.77″O

 

Richard C. Hoagland, ex asesor científico, manifestó que las misiones Apolo trajeron material artificial extraterrestre de la luna. En el año 1993 fue premiado en Suecia con la “Medalla Internacional Angstrom de la Excelencia en Ciencias”.

M. Maurice Chatelain, científico e ingeniero especializado en ingeniería de radar, ex responsable del Sistema de Comunicaciones de la NASA,  afirmó que los astronautas de las misiones Apolo y las sondas Geminis habían sido seguidas por OVNIS en sus misiones.

 

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Foto original de NASA

 

Como dijo el científico Farduk Elbaz, que participó en el programa Apolo y fue Director de Investigación Espacial en Washington: “No todo lo descubierto se ha anunciado”.

Karl Wolfe, sargento de la Fuerza Aérea de EEUU trabajaba en el Grupo Técnico del Director de Inteligencia como técnico fotográfico militar. En un programa de televisión explicó que le habían sido mostradas fotografías en las que se apreciaban estructuras artificiales de proporciones enormes, unas eran alargadas y muy altas y otras esféricas y con forma de domo (una especie de cúpula).

 

Domo

Coordenadas Google Earth: Latitud: 26°52’18.11″N  Longitud: 145°34’55.82″E

 

Para completar esta visón de nuestro satélite es necesario hablar ahora de su naturaleza.

La Luna es el quinto satélite más grande del Sistema Solar y el segundo más denso. Tiene una característica que la hace única en nuestro sistema solar. La distancia a la que orbita, casi 30 veces el diámetro de la Tierra, hace que vista desde la tierra tenga en el cielo el mismo tamaño que el Sol, permitiendo a la Luna cubrir exactamente al Sol en eclipses solares totales.

El escritor Isaac Asimov, profesor de bioquímica en la Universidad de Boston,  doctorado en Filosofía , licenciado en Químicas y en Artes y Ciencias, expuso a este respecto: “No hay ninguna razón astronómica que explique porque la luna y el sol encajan tan bien. Es la más pura coincidencia, y sólo la tierra entre todos los planetas es bendecida de esta manera.”

En relación a nuestro planeta, su tamaño es proporcionalmente demasiado grande, un cuarto del diámetro de la Tierra. Un caso único en el sistema solar y cuando menos sorprendente considerando las masas de ambos. Solo Plutón y su luna Caronte son un caso similar aunque no extrapolable, porque estos últimos son un sistema binario y la Luna y la Tierra no.

“La Luna es más grande de lo que debería ser, aparentemente más vieja de lo que debería ser y su masa mucho más ligera de lo que debería ser. Ocupa una órbita poco probable y es tan extraordinaria que todas las explicaciones existentes para su presencia están plagada de dificultades”.

Lo dijo Irwin I. Shapiro, astrofísico estadounidense,  descubridor del “Efecto Shapiro”, predicho en la Teoría de la relatividad de Einstein y relacionado con los campos gravitatorios. Fue director del Centro de Astrofísica de la Universidad de Harvard.

 

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Foto original de NASA

 

Hay que mencionar que la atracción gravitatoria del astro no es homogénea, de hecho es completamente distinta a la de cualquier otro planeta rocoso del sistema solar, incluida  la Tierra. Existen densas concentraciones de masa en su interior, conocidas como mascones, que causan esta anomalía.

Amir Khan, geofísico de la Universidad de Copenhague, ha concluido recientemente que su interior es muy distinto al de la Tierra, con porcentajes de aluminio y silicio más elevados y menores cantidades de magnesio y hierro. La composición de la superficie es también diferente, con una presencia desconcertante, sobre todo en los mares lunares, de  ilmenita, un mineral rico en hierro y titanio.  Estos datos parecen confirmar las teorías más actuales, que apoyan la idea de que la Luna no se formó a la vez que la Tierra, en cuyo caso ambas tendrían una densidad y composición similares.

Harold C. Urey, que fue Premio Nobel de Química declaró: “Estoy terriblemente desconcertado por las rocas de la luna y en particular de su contenido de titanio”.

 

Coordenadas Google Earth: Latitud: 22°28'50.95"S Longitud: 45° 8'40.88"O
Coordenadas Google Earth: Latitud: 22°28’50.95″S Longitud: 45° 8’40.88″O

 

Se ha experimentado con ondas sísmicas estrellando deliberadamente naves en su superficie: en 1965 la Ranger 9 (en el cráter Alphonsus, punto caliente de fenomenología TLP), la Orbiter I en 1966, o la tercera fase del Saturno V (misión Apolo 13) en 1970. Maurice Ewing, codirector de uno de los experimentos sísmicos realizados en 1969 en el que la reverberación duró 30 minutos, dijo: “Es como si alguien hubiera golpeado una campana”. Cómo si hubiera oquedades en la luna, que es lo que desvelan recientes estudios. Las han llamado “nidos” y son fracturas internas, cerca de 360 descubiertas hasta la fecha.

Esto enlaza con la sorprendente teoría de que la luna es hueca. El primero en defenderla fue Johannes Kepler, figura clave de la astronomía. John Wilkins, obispo inglés que se relacionaba con Robert Boyle e Isaac Newton, y primer secretario de la prestigiosa “Royal Society” también la sostuvo.

 

Coordenadas Google Earth: Latitud: 22°42'42.32"N Longitud: 142°35'17.06"E
Coordenadas Google Earth: Latitud: 22°42’42.32″N Longitud: 142°35’17.06″E

 

En el año 1970, los científicos rusos Mijail Vasin y Alexander Sherbakov, miembros de la entonces Academia Soviética de Ciencias desarrollaron esta misma teoría en un estudio publicado en la revista Sputnik. En ella se valoraba la posibilidad de que la luna fuera en parte un satélite artificial, realizado por alguna civilización muy avanzada y colocado en órbita alrededor de la Tierra hace muchos siglos. Fueron apoyados por el astrónomo Vladimir Koval en un artículo publicado en 1981.

Curiosamente, Aristóteles en su obra “La Constitución de Tages” menciona que el pueblo de los pelasgos habitaba la tierra antes de que la luna apareciera en los cielos.

 

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Nota: Todas las imágenes que acompañan este texto son de la luna. Unas son de la página web de la NASA  y otras capturas de pantalla del programa Google Earth.

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